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Breaking Bad: La muerte más desgarradora de la serie revela lo que todos sospechábamos

Breaking Bad vio un montón de muertes innecesarias a lo largo de sus 5 temporadas, pero parece que detrás de toda esa trama, hubo un plan macabro para que uno de los personajes tenga que sufrir más de la cuenta en la serie.

La muerte forma parte de la premisa de la exitosa serie de AMC, Breaking Bad. El objetivo frecuentemente citado del creador Vince Gilligan siempre estuvo destinado a dejar cuerpos en el suelo, como el maestro de química de la escuela secundaria de Albuquerque, Walter White (Bryan Cranston, en una actuación ganadora de múltiples premios Emmy), junto a su exalumno Jesse Pinkman (compañero ganador del Emmy, Aaron Paul), se adentra en el violento mundo de la producción y distribución de metanfetamina y finalmente lo doblega a su voluntad. 

Breaking Bad: La serie vio la muerte de muchos personajes a lo largo de su historia 

Muchos de los momentos más memorables del programa se centran en la muerte, ya sea el cuñado del agente de la DEA de Walt, Hank (Dean Norris), luchando contra un par de gemelos asesinos del cartel mexicano, o el magnate de la metanfetamina y el pollo frito Gus Fring (Giancarlo Esposito). que le vuelen la mitad de la cara.

Pero al igual que en la química, y muchas de las muertes más devastadoras del programa no son de criminales violentos, sino de gente común que tuvo la gran desgracia de cruzarse en el camino de Walter y Jesse. E incluso algunos de esos criminales violentos reciben un castigo que no necesariamente merecen. 

De todas las víctimas de Walter White, se puede decir que Jesse es la que más sufre. Él pasa por el escurridor en cada temporada, ya sea que lo golpeen hasta convertirlo en pulpa, tambaleándose con la culpa por la muerte de Jane, Tomas y Gale, o casi muriendo por el uso de drogas. Pero cada vez que trata de salir, la atracción gravitacional de Walter lo trae de regreso para recibir más castigo.

El final de la temporada 5 hace que Jesse sufra hasta un grado casi absurdo, ya que Todd y el tío Jack lo secuestran después de la muerte de Hank y lo obligan a cocinar metanfetamina. Los nazis lo encadenan a su laboratorio improvisado durante el día y lo encarcelan en una jaula subterránea por la noche. Mientras tanto, Walter ha huido a New Hampshire cuando sale a la luz toda la fea verdad de su imperio de las drogas. Si hay un rayo de esperanza en la vida de Jesse, es la idea de volver a ver a Andrea y Brock.

 Breaking Bad: Jesse cierra su historia con otra muerte cercana, Andrea, la madre de Brock 

Todd, quien en este momento se ha revelado como un psicópata en toda regla, lo sabe, y en el penúltimo episodio de la serie, "Granite State", se mueve para acabar con esa esperanza. Pone a Jesse, atado y amordazado, en la parte trasera de su camioneta y conduce a la casa de Andrea. 

Todd llama a la puerta y se presenta como amigo de Jesse. Ella le pregunta si está bien y él le dice que Jesse está en la parte trasera de su camioneta. Mientras se gira para mirar, Todd le dispara en la nuca. Jesse grita de dolor y rabia, agitándose, tratando de escapar de sus manos. El tío Jack, en el asiento delantero, emite una orden escalofriante: "Oye, cálmate. Recuerda, todavía está el niño". No solo fue lo más duro que los fans de Jesse podrían haber visto, sino que además demuestra que el personaje estaba completamente destinado a sufrir.

Carolina Portillo

Especialista en Periodismo Digital recibida de la Universidad Abierta Interamericana y estudiante de la carrera de Diseño Digital. Redactora independiente con una amplia trayectoria en contenidos sobre Series y Películas.+ info

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