Breaking Bad: Por qué estaba destinada al éxito desde mucho antes de aparecer en pantalla

Breaking Bad: Por qué estaba destinada al éxito desde mucho antes de aparecer en pantalla

Quizás nadie se imaginó que con tan solo cinco temporadas y después de ocho años de su final la fama de Breaking Bad como una de las series más icónicas de su género perduraría en el tiempo. Aunque pensándolo bien las señales de lo que ocurriría estaban allí. 

Desde su lejano debut en el 2008 y después de un cierre impecable hace más de 8 años (2013), Breaking Bad protagonizado por Bryan Cranston y Aaron Paul, se destacó con un magnífica historia interpretada por talentosas estrellas de la industria del espectáculo, que tuvo un cierre impecable. Su éxito fue tanto que dio paso a dos derivados muy importantes que se encargaron de atar los posibles cabos sueltos que pudieran haber quedado, la película El Camino y la célebre serie precuela Better Call Saul

Breaking Bad se ha convertido en el perfecto ejemplo de un programa exitoso

El fenómeno en que se convirtió Breaking Bad ya es conocido por todos, la crítica especializada y sus millones de fanáticos coinciden en que el programa marcó una antes y un después en su género. Son muchas las anécdotas que han salido a la luz cuando apareció en en pantalla y luego de que terminó. La sorpresa que causó la historia, que cosechó importantes premios en el mundo del entretenimiento, dio paso a muchas teorías del porqué de su éxito que se remontan a sus mismos orígenes.

En pleno furor de su arrolladora fama, la mayoría del fandom que se fue sumando a la serie no se detuvo a pensar demasiado sobre los detalles claves que hicieron a Breaking Bad tan atractiva. Simplemente se dejaron atrapar por la bien contada e innovadora historia de un hombre llamado Walter White (Bryan Cranston), quien gradualmente se transforma de un maestro de química promedio en una escuela secundaria a un capo de las drogas apodado Heisenberg empeñado en manipular a los carteles del narcotráfico.

Las primeras revelaciones que dieron una mayor comprensión de que la serie estaba destinada a convertirse en lo que ahora es, vino de boca de su creador Vince Gilligan, cuando en varias entrevistas relató su visión de que Breaking Bad desde el principio estaba destinado a ser un relato que convertiría a "Mr. Chips en Scarface".

Mr. Chips fue un maestro de escuela amable en la película de 1939 Goodbye, Mr. Chips, sobre un hombre muy disciplinado que es feliz impartiendo la enseñanza en un internado para niños. Mientras que Scarface de 1983, sigue a Tony Montana (Al Pacino),un delincuente que asesina a cualquiera que se interponga en su camino para convertirse en un poderoso narcotraficante.

Breaking Bad estuvo destinada a hacer historia en la industria desde sus orígenes

Una de las anécdotas más populares de Breaking Bad, se refiere a cómo Gilligan se le ocurrió las bases de la narrativa cuando hablaba con un amigo cercano sobre la búsqueda de un nuevo concierto, bromeaban acerca de renunciar y construir un laboratorio de metanfetamina en Winnebago con el propósito de conducir por el país y dejar atrás sus sueños. La conversación instantáneamente puso una imagen en la cabeza de Gilligan y la idea de Breaking Bad y Walter se comenzó a cocinar.

Si bien es cierto que la decisión de contar la historia de un hombre de familia común que se encontró con un diagnóstico que le cambió la vida y lo empujó a un destino de riesgo, fue la raíz del éxito de la serie; no menos importante fue la elección de su nombre que completaría la fórmula atractiva de la presentación del programa, que finalmente encontró su hogar en la cadena AMC.

El nombre de Breaking Bad es un regionalismo del sur del área de Virginia (Estados Unidos) del que proviene Gilligan. Significa "desatar el infierno", algo así como hacer cosas malas. Aunque el término es muy común en su ciudad natal, la definición del showrunner se alinea más estrechamente con Urban Dictionary, que lo describe  como "volverse loco", "desafiar la autoridad" y "violar la ley". Un nombre que quedó ajustado a la perfección cuando vemos a Walter transformarse y estar dispuesto a no detenerse ante nada para lograr el dominio total en el juego de las drogas. Mientras, su compañero Jesse (Aaron Paul) lucha internamente con la culpa por los crímenes que comete. Esa es la escencia de Breaking Bad.

Carolina Portillo

Especialista en Periodismo Digital recibida de la Universidad Abierta Interamericana y estudiante de la carrera de Diseño Digital. Me desempeño como generadora de contenidos digitales desde 2018. Amante de las películas y series contemporáneas.+ info

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